Sep92012

De vuelta en Línea (sumario)

por Domin-Omega

El pasado bimestre me enfrasqué en un proyecto exprés para participar en un concurso, al cual finalmente no entré por dos motivos. El primero y menos importante tiene que ver con una paranoica desconfianza que surgió casi al final de la etapa creativa, si bien, para mí lo más atractivo de la convocatoria era la presentación pública en la FIL bajo el renombre de la casa del conejo, lo respectivo a las regalías comenzó a chocarme. Mencionaban un adelanto, un compromiso, etc. Me hubiera animado de todas formas, pero todo cambió con la coyuntura electoral. De ahí se deriva el segundo punto, perdí enfoque en el trabajo por apoyar al movimiento 132. El libro quedó casi terminado, pero no listo para competir. No me di tiempo para terminar el trámite, pero no me arrepiento de nada.

Igual llevaré esa obra a alguna editorial, en un futuro, pero sin presión de tiempo. Ya entonces les comunicaré algo al respecto. Regreso a la escuela (desde hace cuatro semanas) con mucha más actividad que nunca. Este blog retoma la normalidad de publicación con excepción de hoy, que me di tiempo para dar este sumario y para concluir unos pendientes ante la primera semana de pruebas del semestre...


Hay varios pendientes por concluir, entre ellos el PDF que no se ha actualizado con el episodio del domingo pasado debido a que lo estoy reeditando con un nuevo formato que espero tener listo pronto.

Seguimos con los pasos de Edom, el desollado.


Sep22012
XXIIILa Sinfonía de la Sirena
El Despertar
por Domin-Omega
El recuerdo que fueEl recuerdo que fue

Abrió los ojos, pues la luz de la ventana le impedía seguir durmiendo. Se encontraba tendido en el suelo, muy cerca de la pared, sobre una cama improvisada con mantas; tardó un poco en aterrizar, despertar en aquel sitio que le pareció, por un instante, desconocido. El sol le daba de lleno en la cara, colándose entre las ramas de los árboles movidas por el viento; sería cerca del mediodía, pero él continuaba en cama… no estaba sólo. Un par de brazos de aspecto frágil rodeaban su cuerpo y el roce de una respiración tranquila le acariciaba la nuca. Se incorporó de golpe, zafándose de aquel abrazo. Detrás de él estaba otro chico de su edad, que a pesar del sobresalto, siguió durmiendo con quietud; se quedó contemplándolo, mudo de la impresión. Todo comenzó a parecerle familiar, cada detalle parecía estar justo en su sitio, dónde lo vio por última vez… ¿pero qué vez fue aquella? Sentía que había dormido demasiado, las brumas indescifrables de un sueño espantoso acosaban su mente y el residuo cálido dejado por los brazos de su amigo le plantaba una duda incomoda. ¿De qué se trataba todo eso?...